
Antes de tocar el sistema, entendemos cómo trabaja tu empresa.
Seguimos el trabajo real de punta a punta, medimos dónde se pierden horas y plata, y rediseñamos el proceso para que después el sistema lo sostenga.
Lo que encontramos en casi todos los relevamientos.
No son problemas de software: son pasos, datos y responsabilidades que nadie diseñó. Por eso empezamos acá.
Dobles cargas y planillas paralelas
El mismo dato se escribe tres veces, en tres lugares. Cada copia es una hora perdida y una chance de error.
Esperas que nadie mide
Aprobaciones por mail, consultas al depósito por teléfono. El trabajo frena entre una persona y otra.
Costos que llegan tarde
Sabés cuánto vendiste, pero no cuánto te costó cada pedido, cada producto o cada cliente.
Pasos sin dueño
Cuando algo sale mal, nadie sabe en qué paso fue. Definimos un responsable y un registro para cada uno.
El mismo pedido, recorrido dos veces.
Así se ve un relevamiento: cada paso con quién lo hace, y marcado si es una carga a mano, una espera o un pase de mano. Después rediseñamos sacando todo lo que no agrega valor.
ejemplo ilustrativo; cada relevamiento parte de tu operación real
ejemplo ilustrativo; cada relevamiento parte de tu operación real
Qué te llevás.
Con qué trabajamos.
Métodos de ingeniería industrial aplicados a la medida de una empresa mediana. Sin manuales de 200 páginas.
Empezá por saber dónde se va el tiempo.
Contanos qué querés resolver. Te responde alguien del equipo.